Cuando pensamos en San Valentín, normalmente se nos viene a la cabeza la idea del amor romántico: el de sorprender a tu pareja enviándole flores, saliendo a cenar a su sitio favorito, comprándole una joya que le guste, haciendo una escapada... En definitiva, regalar y ser regalado.

¿Cuántas veces nos hemos visto cerca de la fecha, en pareja, y pensando en qué podríamos hacer este año diferente?

No hace falta que levantéis las manos, sabemos que más de uno/a os habéis sentido identificados/as.

Pero a menudo se nos olvida que San Valentín también celebra el amor entre amigos/as, familia y porque no, compañeros/as de trabajo... Ya que es una festividad que está relacionada con el sentimiento universal del amor y afectividad, entonces, ¿porque no íbamos a celebrarlo con ellos/as también? Al fin y al cabo, son personas que forman parte de nuestra vida y a las que también queremos mucho.

Y de eso en Lavani sabemos mucho. Somos un equipo de personas muy diferentes, cada una con sus vivencias y sus circunstancias, sus días buenos y no tan buenos, pero con un denominador común que es el cariño y el amor. Amor por nuestro trabajo, nuestra familia, y por supuesto por nuestras compañeras, (que actualmente está formado íntegramente por mujeres).

Si de algo también sabemos es de celebraciones. Porque no hay mañana de otoño que se resista a un buen almuerzo improvisado por alguna de las compañeras cuando más se necesita, tarde de invierno que no se lleve mejor con unos churros y chocolate calentito, o un regalo “porque lo ví y me acordé de ti”. Y es que nosotras nos celebramos así, con pequeños gestos en el día a día y tratando de hacernos la vida más amena.

Tendemos a relacionar el término del amor únicamente con pareja, pero ya veis que hay 1001 maneras de celebrar el amor constantemente.

Y es que, qué importante es hacer sentir especial a esas personas que tenemos a nuestro lado. Sea de la manera que sea. Ya que hay tantas ideas para hacerlo, como diferentes personas somos en el mundo.

Pero claro, luego llegan las fechas señaladas, y también nos gusta estar ahí. Haciéndoles saber que nos importan, y queremos aprovechar cualquier excusa y día marcado en el calendario, para hacer detalles también.

Ahora todo dependerá del tipo de relación que tengamos, pero sobre todo de la persona a la que queremos sorprender. No todos/as somos unos/as románticos/as empedernidos/as que esperan con ilusión su detalle ese día, ni todos/as somos igual de creativos/as a la hora de pensar el “que” reglar.

Por eso queremos echaros un cable (o dos), para serviros de inspiración y aportar nuestro granito de arena con algunas ideas de nuestras joyas favoritas, y con lo que a nosotras nos gustaría que nos sorprendieran.

Partimos de la base de que una joya es símbolo de valor, por lo que cualquier artículo Lavani siempre será apuesta segura.

BEST SELLERS

Los metales nobles con los que trabajamos, junto con las piedras naturales y semipreciosas con las que terminamos de crear cada pieza, le otorgan un valor añadido.

Nos gustan las piedras por su originalidad, ya que cada una será una pieza única, pero también por lo que representan.

PENDIENTES DE PIEDRAS

Ya desde la civilización del antiguo Egipto, usaban en sus joyas tanto vidrio coloreado como piedras preciosas junto con el oro. Les daban mucha importancia a los colores, ya que para ellos éstos tenían significados. El verde por ejemplo representaba la fertilidad. Y el azul (lapislázuli) se consideraba una piedra muy importante y preciada, símbolo de pureza, salud, suerte y nobleza. Por lo que se empleaba para adornar los escarabajos sagrados con ella, o en máscaras funerarias. También la usaban para la medicina en forma de polvo.

MODELOS CON LAPISLÁZULI Y PIEDRAS VERDES

Los griegos, aunque en tiempos más remotos produjeron abalorios con formas de conchas y animales, también comenzaron a usar oro y gemas en joyería y se especializaron en hacerlas coloreadas usando amatistas, perlas, y esmeraldas. Para ellos, algunas joyas se suponía que protegían contra el mal de ojo o los dotaba de poderes sobrenaturales.

En Roma se usó cuentas de cristal y perlas. Importaron zafiros de Sri Lanka y diamantes de la India. Usaron esmeraldas y también ámbar. Y al igual que los griegos, a menudo el propósito de su joyería era protegerse del mal de ojo.

MODELOS CON FORMA DE CONCHA, ELEMENTOS DE ANIMALES Y PERLAS

Como veis, la historia de las joyas es extensa, con diferentes usos según la cultura a la que pertenecen. Pero siempre han estado presentes en la vida cotidiana de las grandes civilizaciones y lo seguirán siendo por mucho tiempo.

Por esa razón creemos que, al regalar joyería, formamos parte del recuerdo de esta persona para siempre, y le otorgamos un valor sentimental más que material.

Elige a esa persona especial, y pásate a vernos por cualquiera de nuestras tiendas e intentaremos transmitirte la emoción de cada pieza de nuestra colección. Emocionar y hacer feliz a alguien, está más cerca de lo que pensamos.

¡FELIZ SAN VALENTÍN!